La bajeza del régimen no detendrá el mandato del 28-J
Vierne5. / La Voz Del Lector.
Las filtraciones de Maduro confirman su temor y elevan la urgencia de un cambio.

El régimen de Nicolás Maduro, en un intento desesperado por humillar y aleccionar a las organizaciones que luchan por los derechos humanos, ha filtrado fotografías de Rocío, una víctima de su aparato represivo. Lejos de cumplir su objetivo, estas imágenes solo reafirman la bajeza moral del régimen y fortalecen la determinación de los venezolanos por concretar el cambio que mayoritariamente votaron el pasado 28 de julio.
El rostro del miedo: la represión de un régimen acorralado en su propia violencia
Maduro ha optado por usar el dolor y la humillación como herramientas de intimidación. Las fotografías de Rocío no solo evidencian su crueldad, sino que también exponen su temor a la voluntad de un pueblo decidido a ser libre. Este acto, grotesco e inhumano, se suma a la larga lista de abusos que han convertido a Venezuela en un país donde la democracia está secuestrada y los derechos humanos, pisoteados.
El caso de Rocío, como el de Jesús y el de tantos presos políticos y refugiados, es un reflejo de la venganza que Maduro desata contra un país que le dio la espalda en las urnas. Su rencor por la derrota no solo apunta a los líderes opositores, sino a toda una sociedad que sueña con un futuro distinto.
Un liderazgo a la altura del sacrificio
El liderazgo político de la oposición tiene una obligación histórica: estar a la altura del sacrificio de personas como Rocío, de los refugiados que enfrentan el asedio en las embajadas, de las madres que lloran a sus hijos, de los que cruzaron el Darién en busca de esperanza, y de los millones que han sido forzados al exilio. Este no es el momento de la indiferencia ni de las medias tintas. Es el momento de actuar con decisión para hacer valer el mandato del 28-J.
Maduro, la venganza y el destino ineludible
La brutalidad del régimen no puede ser normalizada ni ignorada. Cada acto de represión es un recordatorio de que nadie está a salvo bajo su mandato. Quienes creen que mirar hacia otro lado los salvará, solo están retrasando lo inevitable. Como bien se dice, «el destino igual lo alcanzará».
En este contexto, las palabras adquieren un peso aún mayor: “Dicen que las personas que hacen daño en la tierra, antes de morir sufren mucho”. Si esto es cierto, la muerte de Maduro será un reflejo de su vida: terrible, desoladora y sin redención.
El cambio es inevitable
Maduro puede intentar imponer su venganza y callar las voces disidentes, pero el deseo de libertad es más fuerte que cualquier dictadura. Los venezolanos ya decidieron el rumbo de su país el 28 de julio, y es tarea de todos, dentro y fuera del territorio, trabajar para que ese mandato se haga realidad.
La filtración de esas fotografías no doblegará a un pueblo que ha sufrido demasiado. Solo refuerza la urgencia de luchar por la justicia, la libertad y el fin de un régimen que ya no tiene lugar en la historia. Maduro, tus días están contados.
Vierne5./ La Voz Del Lector.
